Blog · Almuerzos y desayunos · 4 de noviembre de 2025 · 5 min

Cremaet: qué es el café valenciano con ron quemado y cómo se toma

Ron, azúcar, limón, canela, fuego y café. Así es el cremaet, el final de fiesta del almuerzo valenciano.

Barra de cafetería con cafetera

Foto: Doug Greenman en Unsplash

Qué es el cremaet

El cremaet es un café con ron quemado, típico de la Comunitat Valenciana. Su nombre viene del valenciano cremat, «quemado», y describe justo lo que pasa: el ron se calienta con azúcar y se prende hasta que se carameliza, y después se añade el café.

El resultado es un trago caliente y dulce, con aroma a caramelo, cítrico y canela, y con menos golpe de alcohol del que parece, porque parte se evapora con la llama. Es el broche habitual del almuerzo valenciano, sobre todo cuando el almuerzo es de los largos: con amigos, en sábado, con algo que celebrar o sin necesidad de excusa.

No es un café para tomar de pie y salir corriendo. Es el café de sobremesa de media mañana. El que marca que el almuerzo ha terminado… o que se va a alargar un poco más. Tampoco es un café de lujo: es un café de bar, de barra y de cuadrilla, y así tiene que seguir.

Cómo se prepara el cremaet tradicional

Cada bar tiene su manera, pero la receta clásica sigue más o menos estos pasos:

  1. En un vaso o una cazuelita de barro se pone el ron con azúcar, una piel de limón y una rama de canela. Hay quien añade también unos granos de café.
  2. Se prende fuego al ron y se remueve con una cuchara mientras arde, para que el azúcar se disuelva y se tueste.
  3. Cuando la llama baja y el líquido toma color de caramelo, se apaga.
  4. Se añade el café solo, recién hecho, y se sirve caliente.

El punto está en no pasarse de fuego —el azúcar quemado amarga— ni quedarse corto, porque entonces el ron manda demasiado. Por eso el cremaet tiene algo de espectáculo: la llama azul, la cuchara dando vueltas y medio bar mirando. En muchas cuadrillas siempre hay alguien que se encarga del cremaet y defiende su método como si fuera una receta familiar: más o menos canela, más o menos limón, más o menos fuego.

A la hora de pedirlo, basta con decir «un cremaet». Si lo quieres más suave o menos dulce, dilo al pedir.

Cremaet, carajillo y rom cremat: no son lo mismo

Es fácil confundirlos, porque todos juegan con café o con alcohol caliente, pero cada uno tiene su gracia:

  • Carajillo. Café solo con un chorro de licor —coñac, whisky, ron o anís—, sin quemar. Rápido y directo.
  • Cremaet. El ron se quema antes con azúcar, limón y canela, y luego se añade el café. Más dulce, más aromático y más ceremonioso.
  • Rom cremat. Su primo catalán, muy ligado a la costa. Ron quemado con azúcar, canela y limón, servido normalmente en cazuela para compartir.

Dicho de otra forma: el carajillo es el café con alcohol de diario y el cremaet, el de las ocasiones. No compiten. Se complementan según la mañana que lleves. Lo que los une es muy mediterráneo: alargar la sobremesa con algo caliente, dulce y con un punto de alcohol.

Si nunca has probado ninguno, empieza por el cremaet. El carajillo lo encuentras en cualquier barra de España; el cremaet tiene más acento valenciano.

Cuándo pedir un cremaet en el almuerzo

El cremaet tiene su momento, y no es cualquiera. Va al final del almuerzo valenciano, después del bocadillo, cuando ya han retirado los platos y la conversación sigue. El orden es sencillo: picoteo, bocadillo, bebida y, para cerrar, café. Si el café es cremaet, mejor.

Algunas pistas para acertar:

  • Es más de sábado que de martes, aunque nadie te va a juzgar.
  • Funciona mejor en otoño e invierno, cuando apetece algo caliente. En verano mucha gente prefiere un café del tiempo, con hielo y limón.
  • Si conduces o vuelves al trabajo, recuerda que lleva alcohol. Un cortado también cierra un almuerzo con dignidad.
  • Si es tu primera vez, pruébalo tal cual, sin azúcar extra. Ya va dulce.
  • Pídelo cuando todos hayan terminado. Es un café para compartir el momento, no para tomarlo mientras los demás aún muerden el bocadillo.

Hay quien lo considera el auténtico final del esmorzaret. Otros lo reservan para días señalados. Las dos posturas son válidas.

El cremaet en La Malcriada

En La Malcriada el cremaet está en la carta de cafés a 3,00 €, junto al carajillo (1,90 €), el bombón (2,00 €) y los de siempre. Pídelo para cerrar el almuerzo, que servimos de lunes a viernes desde las 8:30 y los sábados desde las 10:00, hasta las 12:30. Los bocadillos los tienes en nuestra página de almuerzos en Valencia centro: tortilla de patatas con brie, chivito, lomo con pimiento y jamón, pulled pork con patata y cheddar…

También encaja después de comer. Si vienes a mediodía, el menú del día incluye postre o café, y siempre puedes rematar con un cremaet aparte.

Estamos en el Carrer de l’Actor Rivelles, 5, en una calle peatonal de Ciutat Vella con terraza junto al parque. Aquí tienes cómo llegar a La Malcriada. Pide uno, deja que se enfríe un poco y alarga la mañana. Sin postureo, como tiene que ser.

Bocadillo de bacon, queso y patatas con Coca-Cola y café con leche

De la teoría a la mesa

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Cierra tu almuerzo en el centro con un cremaet

Preguntas frecuentes

¿Qué lleva el cremaet?

La receta clásica lleva ron, azúcar, piel de limón, canela y café solo. El ron se quema con el azúcar y después se añade el café.

¿Qué diferencia hay entre cremaet y carajillo?

En el carajillo el licor se añade al café sin más. En el cremaet el ron se quema antes con azúcar, limón y canela, y por eso queda más dulce y aromático.

¿El cremaet lleva mucho alcohol?

Lleva ron, así que tiene alcohol, aunque parte se evapora al quemarlo. Si tienes que conducir, mejor pide un café sin licor.

¿Cuánto cuesta el cremaet en La Malcriada?

En nuestra carta de cafés el cremaet cuesta 3,00 €. El carajillo, 1,90 €.